jueves, 23 de mayo de 2013

El Lino


engayolar.
Entretener.
Engayolaba a los chavales contándoles cuentos.

enlarafuzarse.
Llenarse de manchas [en particular la cara las manos o la ropa].

ensalma.
Conjunto de zarzas cortadas y secas.
Ponía ensalmas en los frutales para que nadie pudiera subir a quitarle la fruta.

entroido/to.
Carnaval.
Era el segundo domingo de entroido.

envizcar.
Azuzar el perro contra alguien.
Envizcó al perro contra él.

enxuto.
Seco, no mojado.
Sientate aquí que esta enxuto.

erbideiro.
Madroño. Arbusto de la familia de las Ericáceas, con tallos de tres a cuatro metros de altura, hojas de pecíolo corto, lanceoladas, persistentes, coriáceas, de color verde oscuro, lustrosas por el haz y glaucas por el envés; flores en panoja arracimada, de corola globosa, blanquecina o sonrosada, y fruto esférico de dos o tres centímetros de diámetro, comestible, rojo exteriormente, amarillo en el interior, de superficie granulosa y con tres o cuatro semillas pequeñas y comprimidas.

érbido.
Fruto del erbideiro.

esbagar.
En castellano desbagar es sacar de la baga la linaza. En castro se usa para sacar las semillas de todas las plantas con vaina.

esbarrollarse.
Caerse una pared de piedras.

esbarrondarse.
Caerse una pared de piedras sin argamasa.

escachar.
Hacer cachos, romper.

escachiza.
Destrozo, estropicio

escaldeirar.
Limpiar los canales de riega de [un prado]. Los prados deben ser escaldeirados en el invierno.

escallar.
Remover la superficie de la tierra. Las gallinas escallan en la huerta..

escamar.
Consiste en quemar con hierros al rojo vivo las pieles (cueras) de los cerdos para limpiarla totalmente.
Las mujeres en las matanzas eran las encargadas de escamar.


escambrón.
Arbusto espinoso de la familia de las rosáceas (Prunus spinosa).

escantrelar.
Acción por la que salta un cantrelo de porcelana, de madera, etc.
La jarra estaba escantrelada.

escañar.
Podar, cortar ramas viejas para revitalizar un árbol.

escarallar.
Romper algo. Estar roto.
Tenía el carro todo escarallado.

escarrillar.
Estropear una pluma antigua de escritorio.
No podía escribir tenía todas las plumas escarrilladas.

escobal.
Terreno cubierto de escobas (retamas).

escornacabras.
Arbolillo de la familia de las Anacardiáceas, (Pistacia terebinthus),  de tres a seis metros de altura, con tronco ramoso y lampiño, hojas alternas, compuestas de hojuelas ovales, enteras y lustrosas, flores en racimos laterales y por frutos drupas pequeñas, primero rojas y después casi negras. Es común en España. Su madera, dura y compacta, exuda por la corteza gotas de trementina blanca muy olorosa, y suele criar agallas de tres a cuatro centímetros de largo.

esfamiado.
Que tiene o pasa mucha hambre.
Llegamos a casa esfamiados.

esfarrapar.
Romper algo de forma violenta.

esfaragullar.
Deshacer algo en trozos pequeños.
Estaba esfaragullando mazorcas de maíz

esfarelar.
Deshacer alguna cosa en trozos más pequeños.

esfolar.
Desollar.

esfurricarse.
Coger o tener diarrea.

esgarrio/a.
Flema.

esgazar.
Desgajar, romperse la rama de un árbol quedando un poco sujeta, sin separarse del todo.

esgaxar.
Romperse una rama sin separarse del todo del tronco.

esguello.
En sentido oblicuo.

esmoucar.
Podar en exceso un árbol. No sabe podar y esmouca los árboles.

esmoucarse.
Perder un cuerno una vaca.

espadañar.
Golpear el lino después de enriado para obtener las fibras de este.



El lino

En primer lugar transcribo la grabación hecha a una mujer cabreiresa sobre las labores del lino, dicha grabación se encuentra en el Museo Etnográfico de Castilla y León con sede en Zamora en la calle Sacramento.
Dice así:
 “Primeiro se sembra la llinaza, después s‘ara cun aráu de madeira, después s‘achana con un rastru de madeira. Después se vai a xixar, a regalu, después s‘arrinca, se lleva pa la eira, se ripia nun ripiu de madeira. Después se lleva a cocer a un pozu no rieu; después está ocho días cociendo. Después se lleva pa una llama que se chama L’Abruyal, está illí un tiempu, lo que se quiera. Después se va y se vuelve a llevantar, s‘ata en mañizos, después se lleva pa casa. Después hai que mazalu con una maza de madeira nun cantu. Después espadalu nuna fiteira de madeira y con la espadiella, tamién de madeira. Después se pasa’l restriellu, después se lleva a la rueca, se fila con un fusu de fierru. Después se cuece nuna caldeira de cobre con cernada. Después se va a llavar al rieu. Después de que seca se devana la madexa en gorgollos, nuna devanadeira. Y después se lleva al telar a tecelu, después de que vien se cura tamién no rieu. Después se fan las camisas, los canzonciyos y las sábanas, pa dormir nellas.”

Aunque se dice cabreiresa ha de tratarse de una bañesa y es que las mujeres bañesas iban por los pueblos haciendo las labores de mazar el lino, espadelarlo, etc. Yo las recuerdo en Castro. El cultivo del lino, milenario en Asia, se conoce en nuestra tierra desde tiempos muy antiguos y que en los años 50 dejó de cultivarse por la aparición de los nuevos tejidos.
Un antiguo texto gallego dice así: “A parte millor do liño que, despois de restrelado e posto en monllos se fiaba na rroca para facer o lenzo”



El lino es una planta con diversos usos: de su corteza de extrae la hilaza, utilizada en la industria textil, y de su semilla, que en infusión tiene propiedades medicinales, procede el aceite y la harina de linaza.


El proceso del lino

SEMBRADO
La siembra de la semilla se realiza en el mes de abril, generalmente en una tierra de regadío en la que crezca poca hierba, labrando y limpiando la tierra, quitando las hierbas e impurezas antes de echar la simiente que se hace al voleo.

Campo sembrado de lino

ARRANCADO Y RIPADO
En el mes de Junio, cuando echa el "bagazo" y se pone de color amarillo es momento de arrancarlo con la raíz. Esto se hace a mano y teniendo cuidado de no perder la raíz. A continuación se junta en gavillas para “riparlo”. El “ripado” se hacia para separar la semilla de la planta haciendo pasar ésta por entre los dientes de un instrumento llamado “ripo”. La simiente que se le quita se echa a secar al sol unos días para que la “bagaña” abra y poder extraer la "linaza" que se guarda para varios usos, siendo el principal usarlo como semilla para el año siguiente.


Arrancado en gavillas


Ripo o ripio

ENRIADO 
Para que el lino ablande hay que sumergirlo en un río y dejarlo entre ocho y nueve días, dependiendo de la calidad del lino. Para saber si ya esta “cocido”, se frota y si salía la “tasca”, se sacaba del río. Se sujetaba con piedras encima para que no flotara ni se lo llevara la corriente.

SECADO      
Posteriormente se lava y se extiende en un campo, donde le dé el sol permanentemente, dándole vueltas de vez en cuando, para que seque bien. Una vez bien seco se recoge, haciendo “haces”.

MAZADO
Para esta tarea es imprescindible que el lino esté caliente, para eso los "haces", completamente secos, se extienden de uno en uno, unas horas en un campo soleado, hasta que estén bien calientes. Transcurrido un tiempo se recoge y se comienza a golpearlo, para lo cual se usa el "mazo".

Golpeo del lino para romper las fibras

ESPADELADO O ESPADAÑADO
Para el espadelado utilizamos la “espadela”, una especie de espada ancha y corta ,también de madera, con la que golpeamos el lino que colocamos encima de la” fitoira”. Al terminar, el material queda muy fino, sin cáscara y debe enrollarse en “estrigas” para que no se enrede y se almacenan para posteriormente "rastrelarlas”.

Espadelado o espadañado

Espadilla o espadela

RASTRELADO
Después de estas operaciones las estrigas se peinan en un grueso cepillo de dientes de hierro, separándose el lino fino de la fibra gruesa. Una vez espadañado o espadelado (se decía de ambas maneras)  se pasaba por el rastrillo, tabla que en uno de sus extremos tiene un círculo de aceradas púas, para sacar los últimos tascos o tascas. Y así se separaba la fibra fina de la gruesa En este proceso se consigue separar la fibra de primera calidad, el lienzo, de la fibra de segunda calidad, la estopa.

Rastrillos y rueca

HILADO
Finalizado el “restrelado", hay que hilar el lino, para ello utilizamos la rueca de mano y el huso o la rueca de pie. La rueca de mano es una vara, generalmente de avellano. A unos 25 cm. del extremo superior se le coloca un abultamiento de madera llamado “roquil”, donde luego irá colocada la madeja de lino, que se atará con el naipe, tira de cuero que está sujeta el extremo de la rueca. El uso es una pieza pequeña de madera que se asemeja a una peonza alargada. Para hilar colocamos la rueca en la cintura, una vez que enrollamos la estopa en la parte más gruesa del aparato y le ponemos el naipe, para que el material no se mueva. Sujetamos el huso con una de las manos, tirando con la otra mano del lino, que al tener una textura semejante a la del algodón es fácil transformarla en hilos, que van enganchándose en el huso, quien los va retorciendo y elaborando totalmente, gracias a la pericia de la persona que lo hace girar. Cuando el huso está lleno se quita el hilo por la parte estrecha y así queda hecha una “mazaroca”.

Hilando

ENSARILLADO
El siguiente paso es el ensarillado, que -se hace con el sarillo para darle al lino la forma de marañas (madeja). Con varias “mazarocas” ensarilladas se hace una madeja. Se une el hilo de "mazarocas" poniéndolo en el sarillo, aparato de madera compuesto por cuatro aspas giratorias, en las que se va enredando el hilo hasta formar una madeja. Después de esta operación viene  el  clareo, sirve para blanquear el hilo cociéndolo con distintos productos. Tiene pequeñas variantes, una es colocar las madejas en un recipiente con ceniza, cubierto de agua y calentarlo al fuego durante media hora, otra es primero calentar el horno para cocerlo, mojando las marañas en una tina con ceniza, como en el caso anterior y por último metiéndolas en el horno a cocer hasta que se enfríen. 


Haciendo madejas

DEVANADORA
Este proceso consiste en deshacer las madejas, para lo que una persona sostenía las madejas entre las dos manos extendidas y otra persona hacía los ovillos. O bien se colocan en la devanadora y se hace el proceso inverso al anterior y de las madejas se hacen ovillos.


TECIDO 
En telares de bajo o alto lizo. El proceso consiste primero en montar la urdimbre y a continuación cruzar los hilos con la lanzadera (trama).

Telar


Con la fibra fina podían hacerse sábanas, camisas y ropa interior; y con las fibras gruesas, tascas, se hacían alforjas,mantas raponas, escarpines y hasta hilos de bramante para atar los chorizos de la matanza.





miércoles, 3 de abril de 2013

Los molinos de Castro


d


deda.
Dedos del pie.
Se hizo daño en las dedas.

dejar zorras.
En la arada dejar pequeñas partes sin cubrir con la tierra que se voltea.
Dejó la tierra llena de zorras.

delingarse.
Columpiarse.
Se delingaba colgado de la rama de un manzano.

desempenar.
Quitar salientes y bultos, dejar liso.
Hay que desempenar esas tablas.

diaño o diantre.
Demonio.

dieces.
Comida que se realiza entre el desayuno y la comida del mediodía.
Ya es hora, vamos a tomar las dieces.

dispois.
Despues.
Dispois vamos a cavar a viña.

donceleira.
Pieza de madera de moral, que se coloca en las cubas y por donde sale el vino. Se tapa con la espita.
La cuba perdía vino por la donceleira.

donicela.
Comadreja. Pequeño mamífero carnicero de la familia de los mustélidos (Mustela nivalis), de patas cortas, cuerpo alargado e pelo pardo en el lomo e blanco en el pecho y en  el vientre, que se alimenta de ratones, topos, etc.

e


eixe.
Eje.

embabecar.
Engatusar, embaucar.

embazado.
Con el vientre hinchado, muy lleno.

embelga.
Bancal o era de siembra que se riega de una vez. Pedazo de tierra que se siembra con una sola especie. Tenía una embelga de pimientos y dos de tomates.

embostar.
Cubrir la era con una capa de bosta, ceniza y agua, (que una vez mezclado se extendía con unas ramas de higuera), para que el grano no se mezcle con la tierra y se pierda.

emburriar.
Empujar violentamente.

empapizar.
Cuando se queda la comida en la boca.

empicar
Izar, levantar.

encetar.
Empezar a cortar o gastar de una cosa que está entera.

enchispar.
Provocar un estado de euforia próximo a la  embriaguez. Poner casi ebria a una persona.

encordar.
Tocar a muerto.
Están encordando y no se quien se ha muerto.

enfariñar.
Manchar con harina. Se hacía en carnaval "los chicos se metían un puñado de harina en el bolsillo y enfariñaban a las mozas que se encontraban".

enfarna.
Cereal molido para añadir a la comida de los cerdos.
Le daba a los cerdos dos caldeiradas con mucha enfarna.

engabiñido.
Dejar rígido o insensible [el cuerpo o algún miembro]. El frío de la mañana le dejaba las manos engabiñidas.


LOS MOLINOS DE CASTRO

Los molinos eran pequeñas industrias que había en todos los pueblos que tenían agua. Su misión principal era moler todo tipo de cereales.
En los molinos era habitual ver atados en las paredes varios burros que procedían de los pueblos cercanos ya que, por no disponer de agua, no tenían molinos.
En la Edad Media, hacia el final de esta, comenzaron a construirse molinos y ferrerías que utilizaban para su funcionamiento la fuerza del agua. Los molinos eran comunales o al menos de varias personas y se usaban de forma compartida, cobrándose la maquila a los que no tenían parte en el molino.

Se remontan nuestros  molinos al menos al siglo XVI, ya que existen dos documentos citados en “La Casa de Outeyro o Los ancestros del Relojero José Rodríguez de Losada”, relacionados con sendos molinos, y que reproducimos aquí.

Nueve de diciembre de 1.562
“Sepan quantos esta carta de venta vieren como yo Luis de Yebra, vecino del lugar de Pombriego, que estoi presente otorgo e conozco por esta presente carta que vendo e doi en  venta real por juro de geredad perpetuamente para siempre jamás a vos Catalina de Losada, vecina del lugar de Robledo que estáis presente y a García de Losada vuestro  fiyo presente, vecino del dicho lugar, a ambos por iguales partes tanto al uno como al otro y para vuestros fiyos y erederos y sucesores presentes y por venir. Conviene saber que vos vendo la tercera parte de un molino que esta donde dicen el Rial término de Santo Alexandre , que parte con la más germandad según me pertenece por María de Muelas mi muger con más la sexta parte de la guerta del Valle cerca de la casa, digo a la puerta de Álvaro de Yebra, que determina con la demás germandad y de dicho molino la parte del, vos lo vendo moliente y corriente con su parte…”
Escribano: Juan Álvarez Fresco

Once de noviembre de 1.574.
“ Sepan quantos esta carta de venta vieren como yo Pedro Fernández ……… a vos Catalina de Losada, muger que quedasteis de Juan Álvarez, vecina que sois deste lugar de Robledo para vos mesma y para vuestros fiyos y gerederos y sucesores y para quien vos quisieres e por bien  tuvieres la parte e quiñón de un molino según como me cabe e pertenece e me cupo por parte de María Álvarez, mi muger difunta que aya gloria, que está en el lugar de Castro, Abaxo del Lugar, que determina e parte con los germanos de la María mi muger, con gerederos de Aldonza Álvarez, el qual   vos vendo con alto y baxo del muelar y rodezno y canal y fierros y todo lo demás que en el dicho molino me pertenece con sus entradas legales e salidas usos e costumbres e servidumbres quanto a las que debe y le pertenecen sin fuero ni censo ni tributo alguno y para pagar muchas deudas que ezimos yo y la dicha mi mujer y vos relievo de la prueba de ello y por precio y quantía de trece reales de plata que motan e suman quatrocientos y quarenta y dos maravedíes de buena moneda usual e corriente al tiempo de la escritura de los quales me doy e otorgo de vos por bien pago y contentada la mi voluntad por quanto los recibí de vos e pasaron de vuestra parte y poder al mío realmente y así doy fe de sin quedar de vos cosa que me dar ni a mi por recibir y a mayor abundamiento renuncio la ley del dolo y del mal engaño e de la non numerata pecunia, ley de fueros e derechos que sobre este caso hablen e desde hoy e por aquesta carta  que es real e por ella me aparto del apodero del juro, tenencia, posesión e propiedad e señorío que yo tengo al dicho quiñón de molino e lo cedo e traspongo a vos y en vos la dicha Catalina de Losada y en vuestro fiyos y gerederos e sucesores… en el lugar de Borrenes a once días del mes de noviembre de mil quinientos e sesenta e quatro ante mi el escribano Miguel Álvarez que firmo…”
Escribano: Miguel Álvarez

Realmente el primer documento no es de Castro sino de Santo Alexandre, pueblo desaparecido y que se situaba equidistante entre Santalavilla, Llamas y El Monasterio de Montes.
A continuación mostramos parte del mapa realizado en 1786 por el geógrafo D. Tomás López, en el se puede ver donde estaba situado Santo Alexandro.




El la actualidad existen tres molinos en nuestro término, bueno los restos de tres molinos. Uno esta en San Ildefonso y era propiedad de gente de Robledo, otro en la  Mola y por último La Fábrica. Este nombre se debe a que además de molino y cernedora era una central hidroeléctrica desde el año 1929. Por su localización, podía tratarse del descrito en el segundo documento “que está en el lugar de Castro, Abaxo del Lugar”.
Así mismo por los documentos anteriores observamos que los molinos en nuestra zona son muy antiguos ya que se remontan al siglo XVI y que en esas fechas era signo de importante desarrollo. Es probable que los primeros molinos aparecieran impulsados por el Monasterio de Montes al que perteneció  por ejemplo la ferrería de Pombriego.




Si se molía para los animales, obteniéndose la enfarna, valía cualquier molino, ya que sólo era necesario molturar las semillas de centeno, cebada o maíz y el producto obtenido era utilizado para enriquecer otros alimentos.

Cuando lo que se molía era trigo o centeno, en algunos pueblos, y se iba a usar para hacer pan era necesario cernir la molienda y separar la harina del salvado. Era una labor muy pesada, que realizaban las mujeres con una pineira de malla muy fina, así solamente dejaba pasar la harina quedando el salvado en esta.  Se hacia dentro de la maseira, el cedazo o pineira se cogía con ambas manos y con movimientos laterales se conseguía que cayera la harina. Posteriormente hubo molinos especiales llamados fábricas, que ya disponían de cernedora y separaban harina y salvado.  Había uno en Pombriego, otro en las Vegas y por supuesto otro en Castro. A este en los años cincuenta-sesenta iba a moler tanta gente, que a veces tenían que esperar varias horas o incluso al día siguiente. A Castro venían también las gentes de Yeres y Robledo.

Molino con cernedora.

jueves, 21 de marzo de 2013

El pan de casa


cornal.
Correa  con que se uncen los bueyes.

cornecho.
Pieza de pan o parte de una pieza de pan con forma de cuerno.

corriola.
Planta herbácea rastrera.

cortina.
Huerto pequeño situado cerca de casa.
Al lado de casa tenía una cortina plantada de lechugas.

cortello.
Cuadra pequeña, especialmente la de los cerdos y jatos.

coruxa.
Lechuza.

cota.
Lado opuesto al corte de una herramienta cortante.

cotazos.
Golpes dados con la cota.

coulina.
Berza alta.
Plantaba coulinas para dar las berzas a las gallinas.

coxo.
Infección adquirida por contacto con animales (sapo). Se manifiesta con granos y sarpullido.
Por jugar con un sapo, ahora tiene coxo.

cuadril.
Cadera. Parte saliente formada por los huesos superiores de la pelvis.
Le dolían mucho los cuadriles.

cuartal.
Utensilio de madera para medir cereales. Medida agraria equivalente a 400m2.
Vendió una tierra de cuatro cuartales.

cuartear el carro.
Enganchar otra yunta al carro cuando no puede una pareja sola . En Arg. y Ur. encuartar  "enganchar a un vehículo otra yunta".

cuarteron.
Paquete de picadura de tabaco, del que se iba pasando a la petaca para luego ir haciendo los cigarrillos.

cuarteron, puerta.
Puerta pequeña de algunas ventanas. Parte alta de las puertas con dos partes: alta y baja.

cuberteira.
Pieza con la que se cubren las cornales una vez atadas para sujetar el yugo a los cuernos de la yunta. Eran de pieles a veces de perro. En ocasiones llevaban las iniciales del dueño de la yunta.

cuitada.
Apocado, de poca resolución y ánimo.

culobra.
Culebra.

curioso.
Persona hábil para realizar una tarea.

currusco.
Parte del pan más tostada que corresponde a los extremos o al borde. Bordes de la empanada.

curuxa.
Lechuza.

curveira.
Curva. Pena Curveira.

cutuvelo.
Pequeño abultamiento.

EL PAN DE CASA



Se amasaba en la maseira, con agua bastante caliente a la que se había añadido sal.  Se hacia un montón de harina y en un hueco en el centro se iba añadiendo agua  y el formento hasta conseguir una masa correosa a la que se añadía más harina si quedaba suelta. Al terminar de amasar, la masa se  tapaba con una manta y se esperaba a que fermentara. Se decía esperar a que levedara. La fermentación, dependiendo de la temperatura, duraba aproximadamente una hora, terminaba la misma cuando la masa, aparte de aumentar considerablemente el volumen, escarchaba. Con la masa fermentada se procedía a hacer las hogazas, que pasaban al escaño en el que previamente se había puesto la manta y una sábana y  se tapaban  de nuevo.


Las hogazas se colocaban sin que se toquen entre ellas y para ello se hacía una doblez en la sábana con el fin de que las hogazas, al fermentar por segunda vez, no se pegaran. Si la temperatura, que debería ser de unos 30º C, bajaba demasiado, había que colocar un brasero debajo del escaño. Con los restos de la masa se hacía la empanada, a base de cebolla, chorizo jamón  y trocitos de tocino. Esta era la empanada más usual, pero también se hacían otras de lomo, de conejo, de sardinas de lata, de bonito, de pichones. Después de una hora  la masa de las hogazas volvía a crecer y a escarchar.



El horno se encendía cuando se terminaba de colocar las hogazas en el escaño. Se utilizaba cualquier tipo de leña delgada, aunque a veces se traían especialmente para cocer carqueixas y toxos. La leña se movía con un palo largo llamado lareiro para que calentara uniformemente las paredes  y el piso del horno, las paredes al irse calentando cambian de color y se vuelven más claras, se dice que el horno ya está roxo. Ahora con un rodo se arrastran las brasas hacia la boca del horno, y se barre con un los barredeiros que previamente se han hecho con torbisco, escobas o ramas de higuera.
 Los barredeiros eran dos, uno recto y otro en forma de ele para barre mejor los laterales del horno. Se montaban en un palo largo y generalmente se hacían cada vez que cocían ya que se iban quemando, para ello se preparaban las ramas, se ponían todas a la misma medida cortando con la macheta los tallos sabrantes  y con unas ramas de salgueiro (brimas) se atan dándoles la forma. Si se desconfiaba que el horno pudiera estar muy caliente se   echa un poco de harina en el piso de horno, si prendía fuego había que esperar, cuando la harina no se encendía era el momento de meter el pan con la pala de madera, que había que enharinar para que no se pegaran las hogazas. Se hacía de prisa ya que si se tardaba mucho afacaba el horno (bajaba la temperatura).  Después de las hogazas se metía la empanada que siempre quedaba cerca de la boca del horno donde se habían amontonado las brasas y era lo primero que se sacaba a la media hora más o menos.


Las hogazas, a medida que iban avanzando la cocción, crecían y cambiaban de color, con el fin de que no se pegara había que, con la el rodo, moverlas (bulir el pan).  Se sabía que estaba cocido por el color o bien sacando una hogaza y por el peso o por unos golpecitos que se le daban por la base. De acuerdo con el sonido que producían los golpes, se conocía si estaba ya cocido o no.
Si estabas cerca siempre te tocaba algo, un trozo de bollo caliente, un currusco de empanada,...

martes, 12 de marzo de 2013

Pescar con chumbeira


chambonada.
Ventaja obtenida de chiripa.
Hizo 24 tantos en una bolada, fue una chambonada.

chanada.
Terreno llano y extenso.

chantón.
Planta de vid.
En esta viña hace falta poner muchos chantones.

chanqueiro.
Vaso de vino.

chapacuña.
Nuestra chapacuña en el Pozo de la Peña, en gallego existe el término  como "empedrada en la que las losas se colocan de canto".

chapucar.
Salpicar.
Los niños jugaban en el río chapucándose.

chavacías.
Castañas sin fruto dentro, solo tienen la cáscara.

chaugaceiro.
Persona que riega mucho, se dice de los de las Vegas.

cheirar.
Oler muy mal.

chingar.
Hacer el amor.

chimpar.
Comer y sobre todo beber con cierta demasía.

chinchón.
En castellano verderón "Ave canora del orden de las Paseriformes".

chispo.
Que está eufórico a causa de la bebida. Bebido.

choca.
Instrumento de metal, semejante a una campanilla, que se cuelga al pescuezo de las reses de ganado. También en carnaval si las colgaban las máscaras. Así mismo se dice "pita choca" a la gallina que está güerando.

chocallo.
Choca.

chumazo.
Cada una de las piezas de madera que van unidas por debajo al varal  del carro, y en las que encaja el eje.

chova.
Grajo negro.

chumbeira.
Red de pesca de forma circular y provista de chumbos (plomos en gallego) alrededor, que se utiliza en lugares de poca profundidad.

cifrar.
Pasar un hierro incandescente por las patas, cachuchas y demás pieles del cerdo para que queden bien limpias. Después de quemarlas se raspaban y se lavaban en agua fría.

cimones.
Gromos de nabo, del  que salen las flores.

cisco.
Residuo, restos de pequeño tamaño. Bullicio, reyerta, alboroto.

ciridoña.
En gallego celidonia. Planta herbácea de la familia de las papaveráceas (Chelidonium majus). Rica en yodo y que se usaba para curar heridas.

cocha-o.
Cerdo hembra o macho.

cochar.
En el juego de los bolos acción de no pasar la bola de la raya por lo que la tirada se considera sin tantos.

cochorra.
Mirlo negro con pico amarillo.
Las cochorra tienen un canto muy melodioso.

colmo.
Paja de centeno que se guardaba para hacer viortos.
Los colmos se ponen a mojo para después hacer los viortos.

conchal.
Nogal.

concharela.
Se dice de las primeras nueces que caen del árbol.

concho.
Nuez.




Pescar con chumbeira
En recuerdo de mi tío Guillermo (Galandín), un gran pescador de chumbeira.

Se trata de una red de pesca de forma circular y  provista de chumbos (plomos)  alrededor, que se utiliza en lugares de poca profundidad. 
Ya en el Diccionario Histórico de los Artes de la Pesca Nacional por el Comisario Real de Guerra de Marina don Antonio Sañez Reguart, publicado en el año 1792 se habla de este arte de pesca, que se le da el nombre de esparavel. En este libro se muestran imágenes de su utilización, así como la construcción del mismo. Son muy interesantes los dibujos que aparecen en el libro. 


Dice:  “los pescadores de los  ríos freqüentemente se valen de él, porque la comodidad de su figura y la facilidad de imponerse en su manejo para las orillas del agua, contribuye á que se dediquen á usarle a píe enxuto, o descalzándose, ó bien con embarcación, pero siempre en parages que regularmente no exceden  de tres, quatro, ó á lo mas de cinco palmos de agua, como que solo es aplicable quando el pescador llega á ver los peces mediante el poco fondo.”


Su manejo es mucho más difícil de lo que parece. Cuando los expertos la lanzan parece que lo hacen con un sencillo movimiento…pero no es nada fácil. Para conseguir dominar la técnica ha tenido que tirar la chumbeira muchas veces.
En otro Tratado de pesca se explica su lanzamiento así:
El uso de este Esparavel para la pesca se ejecuta asegurando el pescador en la muñeca de la mano izquierda la gaza del cordel y este mismo cordel lo recoge en la propia mano izquierda en varias vueltas. Hecho esto, toma la red a modo de una madeja, dándole también dos o tres vueltas en la misma mano izquierda por la parte de la corona, pero muy flojas. Y con la que queda colgando, se dan dos o tres sacudidas en el aire para que si está encogido en algún pliegue, se desenrede. De esta propia parte que arregla, toma con los dientes uno de los plomos y con la mano derecha recoge en pliegues como una tercera parte de manera que entre ambas manos y los dientes tiene preparada o dispuesta la acción y proporcionando el cuerpo para regular el tiro, lo arroja hacia la parte de la misma mano, dirigiendo el impulso de modo que la red caiga encima de los peces que descubrió en el agua o en el fondo. Cuando llega este caso, en el hecho de desprenderse de las manos arrojado por el esfuerzo del brazo, se abre el Esparavel en el aire formando una rueda y cae horizontalmente en la misma disposición sobre los peces. (Como pa enterderlo)


Aunque en nuestro país esta prohibido su uso, este sigue siendo un arte de  pesca muy practicado sobre todo en el TERCER MUNDO.





jueves, 7 de marzo de 2013

Ha venido el cerralleiro


carpín.
Calcetín de lana confeccionado a mano tejiendo con cuatro agujas.
Este carpín está roto.

capilliza.
Estructura de cuero que en los mallos unía la moca con el pértigo.
Esta capilliza se ha roto.

carozo.
Cada una de las diferentes partes más o menos duras de frutas.
Ponía a secar los carozos de los pimientos para obtener grana.

carpaza.
Arbusto de la familia de las cistáceas de asta 1 m de altura, hojas ovaladas y flores con pétalos de color  blanco con base amarilla o anaranjada.
En aquel prado solo había carpazas.

carpazal.
Terreo poblado de carpazas.
Esto se ha convertido en un carpazal.

carqueixa.
Arbusto silvestre de la familia de las leguminosas (Chamaespartium tridentatum).
Trajo un carro de carqueixas para enroxar el horno.

carracha.
Garrapata.
El perro tiene una carracha en la horeja.

carranca.
Collar ancho de cuero con púas de hierro que se les pone a los perros para defenderlos de las mordeduras de otros perros o del lobo.
Los perros pastores suelen llevar carrancas.

carranchetas.
Levar a alguien a la espalda sujetándolo por  las piernas con las manos.
Siempre lleva a su hija a carranchetas.

carreiro.
Camino estrecho que se hace al andar por él, que solo sirve para pasar a pie.
Paso todos los días por este carreiro para tardar menos.

carrelo.
Se dice así de la espalda de las personas.
Levaba un saco al carrelo.

carril.
Acequia, acueducto. Presa por las que los romanos llevaban agua a Las Médulas.
Desde lejos aun se ven las marcas de los carriles en la montaña.

carrillo.
Agrupamiento de los manojos de cereales para que no se mojaran. Cada carrillo eran cinco manojos.
Esta tierra ha dado cien carrillos de trigo.

carriza.
Pájaro da familia de los sílvidos, (Cisticola juncidis), muy pequeño y que hace el nido en forma de saco con un pequeño agujero.
La carriza es un pájaro pequeñísimo.

carruna.
En todo el Bierzo, senda o camino carretil.
Por esta carruna pasan todos los carros que van al monte por leña.

cascabullo.
Restos de cáscaras de frutos secos.
Tira esos cascabullos a la lumbre.

cascalla.
En albañilería piedras pequeñas y restos de cemento con que se rellena el interior de las paredes.
Tada essa cascalla la metemos en el medio de la pared.

castizo.
Cerdo semental al que se llevaban las cochas para ser fecundadas. Lo había solo en algunas casas y era frecuente que le trajeran hembras incluso de otros pueblos cercanos. Como pago le traían un pienso de castañas o cebada.
Llevaba la cocha al castizo atada con una cuerda.

caxota.
Cachava.
Me regaló una caxota que había hecho con una rama de lodio.

cazanueco.
Persona huraña y poco lista.

cebrisca.
Lluvia con fuertes ráfagas de viento, nieve o aguanieve.

cebriscar.
Llover con fuertes ráfagas de viento.
Dar revoque a una pared dejándola sin alisar.

cedo.
Temprano, antes de lo acostumbrado.
Marchar tarde y volver cedo.

cembo.
Cada uno de los caballones que hay a los bordes de un río, arroyo, canal o acequia, así como los de los senderos y caminos.

ceprinar.
Tirar algo con fuerza.
El albañil ceprinaba el cemento contra la pared.

ceramalleira.
Cadena que cuelga de una viga o elemento similar situado en el  alto da la cocina, con un gancho en la parte inferior para sujetar el  pote sobre la lumbre.


cernadeira.
Debajo de la boca de los hornos, lugar donde se deposita la ceniza.

cerralleiro.
También hojalatero, persona que con estaño repara útiles de cocina o tapa botes por ejemplo de chorizos.

cerras.
Cortinillas que penden de la mullida delante de los ojos de las vacas para impedir que le molesten las moscas.

chafalleiro.
Persona desordenada y que realiza trabajos defectuosos.
Ten cuidado con ese que es un chafalleiro.

chambarizo.
Lugar cubierto con paja o/y ramas generalmente estrecho y angosto donde se guardaba leña u otros, a veces se usa para meter el carro.

HA VENIDO EL CERRALLEIRO

El cerralleiro (hojalatero) era un artesano hábil, que hacía enseres de uso doméstico a partir de láminas de hojalata. La hojalata era un material formado por una delgada lámina de acero recubierta por una fina capa de estaño para que no se oxidara. Se empleó para la fabricación de aquellos objetos necesarios en la vida cotidiana de entonces antes de llegar los plásticos, se hacían baldes para lavar los cacharros y la ropa, calderos para transportar agua, embudos,  faroles y recipientes varios de todas las medidas para contener agua, vino, leche, aceite, petróleo,...   


Generalmente llevaban estos enseres ya fabricados y los ponían a la venta pero para lo que eran más solicitados era reparar los utensilios que se habían estropeado, ya fuera porque se había dañado la capa de protección o porque se habían agujereado.

Allí donde era requerido improvisaba su taller. Con mirada experta analizaba concienzudamente el cacharro a reparar; pongamos por caso una olla de porcelana con una picadura en el borde del fondo. 
Lo primero que hacía era sanear la parte picada, para lo que se valía de una lima basta hasta dejar lustroso y brillante los bordes del agujero; luego, de un tarrito que llevaba adosado a uno de los lados de la caja, sacaba un rudimentario pincelillo impregnado en ácido clorhídrico, previamente rebajado diluyendo en él trocitos de chapa de cinc, y con el cual humedecía la parte saneada. Después cogía uno de los soldadores del fuego, limaba suavemente el filo del cobre por ambos lados y le daba una pasada por la pez rubia contenida en la tapadera invertida de una caja de crema para zapatos. Con el soldador limpio y casi al rojo vivo en una mano y la barrita de estaño en la otra, los acercaba a la parte averiada del cacharro derritiendo sobre ella unos goterones de estaño que iba extendiendo cuidadosamente con el soldador hasta cubrir el agujero; si éste era muy grande recortaba con las tijeras un trocito de hojalata que soldaba en el mismo a modo de remiendo.