bertón.
Gromo de col o de repollo.
Estos bertones son para cocer con
unas patatas.
bico.
Beso.
Dame un bico.
bimar.
Dar la segunda arada a las tierras de labor.
Como ha llovido ya se puede bimar.
birlar.
En el juego de los bolos, tirar por segunda vez la bola desde el lugar
donde se detuvo la primera vez. En Castro se utiliza como la acción de devolver
la bola desde la raya al baldón con intención de tirar algún bolo. También se
dice desbolar.
Te toca birlar a tí.
boches.
Corazón y pulmones del cerdo.
Con los pulmones del cerdo y otra
carne se hacín los chorizos de boches.
bocin.
Losa perforada que se pone en los pozos donde se almacena agua para
regar.
El bocin de este pozo esta roto.
boquil.
Parte del botijo por donde se bebe.
Agujero en las pozas por donde sale en agua.
Esta poza tiene el boquil muy
grande.
borra.
Sustancia gelatinosa que queda en la cuba , después de la fermentación
del vino.
El vino de la cuba cuando se está
acabando sale con borra.
borrallo.
Brasas que quedan en una hoguera.
Pon ese borrallo en el brasero.
bostarega.
Bosta. Antiguamente cubrían la era para majar con una mezcla hecha de
bostaregas, ceniza y agua.
Recoge esas bostaregas con la pala y
ponlas en el bosteiro.
bosteiro.
Sitio donde se almacena bosta. Se hacía para embostar las eras. En un
rincón de la cuadra se iba depositando la bosta.
Este bosteiro ya esta lleno.
bouza.
Trozo de monte que una vez desbrozado se roturaba. También se utiliza
para denominar la tierra una vez desbrozada y sembrada.
Tenía la bouza sembrada de centeno.
bozo.
Bozal de alambre que se ponía a la pareja uncida para que no comieran
mientras trabajaban, se hacía sobretodo en las huertas donde había frutos que
podían estropear.
Hay que poner los bozos a las vacas
para que no coman el repollo.
brenza.
Planta de la familia de las leguminosas.
Esta tierra está llena de brenza.
brima.
Mimbre.
Con estas brimas voy a hacer un
cesto
brincadeiro.
Sitio por donde se podía brincar por ejemplo una pared. Igual a
saltadeiro.
Al final de la pared hay un
brincadeiro.
Cuando eras niño, una mañana te
levantas y ves que toda la familia está afanada en la era, han rapado las
hierbas y barrido todo. En un gran caldero de cobre han mezclado bosta (se
tenía en el bosteiro) con ceniza y agua y una vez bien mezclado todo con unas
ramas de higuera se extiende de manera uniforme por la era procurando que toda
quede bien cubierta. ¡Es el momento de la maja! Una vez seca la mezcla de
bosta, ceniza y agua viene la majadora, que separa el grano de la paja (unos
años antes se desgranaba con el mallo). El tratamiento que se ha hecho a la era,
una vez que se ha secado, permite
barrerla y que no se pierda ni un grano.
LA MAJADORA
A partir
de los años 50 apareció la primera máquina para desgranar el cereal: las majadoras.
La
majadora es una máquina destinada exclusivamente a separar el grano de la espiga.
Consta fundamentalmente de un cilindro metálico, de unos dos metros, al que, en
sentido longitudinal, le han colocado unas piezas metálicas estriadas; entre el
cilindro y el cuerpo de la máquina existe una hendidura de unos dos cm, por el
que tiene que pasar el cereal.
Cuando el cilindro se mueve a gran velocidad, las estrías, girando la espiga,
son las encargadas de separar el grano de la puxa .El movimiento lo produce un motor separado de
la máquina unos tres metros. La fuerza es transmitida a través de una gran correa de cuero.
Con
estas máquinas se dio un paso de
gigantes. Estas hacían en un día mucho más trabajo que los majadores (con los
mallos) en una semana y con muchísimo menos esfuerzo. Para hacer la maja se unía
todo el pueblo, ya que la operación requería varias personas: en la meda, desatando
manojos, colocándolos en la plataforma de la máquina; el encargado de
introducir el cereal era el dueño o el encargado de la misma. En la parte
delantera de la máquina se
colocaban cuatro personas, normalmente mujeres, para, con las forcadas, espallar, mover la paja para
que soltara el grano, dos hombres la colocaban en montones que, con el forcón, otros la subían al medeiro,
donde un hombre iba colocándola. También era necesario barrer la era para amontonar el grano junto con la
puxa para después limpiarlo con la aventadora.
Así que no menos de 15 o 20 personas eran necesarias
para dicha labor, con lo cual todo el pueblo participaba, hasta que te tocaba a
tí majar ibas a ganar xeiras y después a devolverlas.
Soy Antonio Sernández López, propietario del museo " El Varal", situado en Carracedo del Monasterio( León). Me alegra que en su blog haya utilizado mi blog para describir LA MAJA.
ResponderEliminarAprovecho la ocasión para invitarle a visitar mi museo. Un saludo